domingo, 24 de julio de 2016

El diario de Mirella: Día 2



Marco miraba a Rosa como un objeto de investigación; ella sonreía tímida e incómoda.  Suspiré. Él se detuvo de pronto, tomó su mano derecha y la besó,  como hacían en la antigüedad los hombres al saludar una damisela.
Ella estaba desconcertada y recuperó su mano cuando Marcos la soltó.  El cabeza de chorlito me miró y guiñó un ojo.

—Felicidades,  Mirella. Tu novia es muy linda.

Rosa se sonrojo y desvió la mirada de nosotros. Yo, por la impresión, sólo solté un 'ah' y le explique que sólo era mi amiga.

Él está convencido que era mi novia.

Ese día estuve persiguiendo a Marco para no esparciera rumores raros de nosotras.

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